10.6.05

Crónica de una visita a la iglesia (Pandereta)

Du, acá esta lo que te prometí, mi cronica de la visita a una iglesia pandereta... jeje, espero que te guste.

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Bueno, si eres evangélico-pandereta mejor no lea esto, pero si no lo eres puede seguir con toda tranquilidad.

Una amiga mía hace un tiempo me había solicitado que la acompañara al culto de su iglesia, lo cual yo intente quitarme, pero esta semana me puso en jaque mate así que no pude huir de acompañarla este domingo (ayer) a su iglesia.

Antes acostumbraba a ir a todas las que me invitaban para conocer y confirmar el echo de que no me gusta la religión, aunque no soy atéo no comparto las creencias de las religiones.

A las 5:00 pm estaba en la entrada de la iglesia e ingresé con mi amiga. Adentro era una iglesia muy grande, estilo teatro, buen sonido, un ambiente muy feliz ya que había un grupo (allí lo llamaban Ministerio) tocando rock-pop cristiano.

Gente de toda edad, colores, tamaños, brincando y bailando con la música la cual sonaba muy bien.

Me dije: bueno, tendré que quedarme de pie como todo mundo y pensé que en unos minutos nos íbamos a sentar. En realidad quería mostrar un poco de respeto, principalmente a mi amiga. Pero ¡NO! durante más de una hora nadie se sentaba y yo como idiota de pie viendo a todo mundo brincar y no paraban de bailar, en fin, empezó un tipo a hablar haciendo una "meditación-oración" la cual hizo bajar y subir el sonido de la música.

Toda esta experiencia me causo varios sentimientos... risa, miedo, tristeza, vergüenza, etc...

Primero, era increíble ver a la gente como hipnotizada, en el mismo instante que el tipo decía "dejen que su cuerpo haga lo que guste, suelten todas sus emociones", en ese instante había gente llorando, otros convulsionando y algunos se reían a carcajadas... una experiencia extraña, mientras yo era el único que estaba viendo asustado a todo mundo.

Estaba tan concentrado viendo a las personas que de repente empecé a oír voces por todo lado, lógicamente no entendía nada de lo que decían, hasta el mismo pastor decía palabras extrañas por el micrófono... ahí si que me dio un poco de miedo. De un momento a otro sonó un corno en mi oreja que me hizo dar un brinco del susto, al fin de cuentas resultó que el tipo de al lado sopló una concha de caracol, la cual siguió tocando cada vez que el pastor decía algo referente al antiguo testamento.

De repente ese murmullo de las personas se volvió un poco más estresante, ya tenía casi dos horas de estar de pie y recordé que esas palabras las cuales no entendía eran las conocidas lenguas o "hablar en lenguas" (las cuales nadie entiende).

Luego del susto del corno ya me había tranquilizado y empecé a ver todo desde un punto de vista más cómico, el problema es que me tenía que aguantar la risa, algo que me costó montones.

Al rato ya nos sentamos, ahí si di ¡gracias a Dios! y empezó el sermón del pastor. Un poco largo, muchas veces con varias incoherencias y contradicciones, pero en fin, por estas razones hace años decidí alejarme de la iglesia.

Luego de dos horas y media de estar allí ya estaba un poco aburrido y otra vez empezó una meditación-oración y al igual que la anterior, el pastor dijo que dejaran nacer todos sus sentimientos... otra vez las risas, lenguas, "el corno" (ya me tenía arto), las lagrimas, etcétera, pero lo peor de todo fue ver a la gente sonar ¡PITOS! eso ya parecía un estadio de futbol.

En ese momento hacía todo lo posible por contener la risa, pero fue imposible, de repente escuche una carcajada tipo bruja! esas risas maléficas de ¡bruja! y fue cuando exploté y tuve que reírme mentras me volvía a ver mi amiga y la gente de al lado con una sonrisa de aceptación; creo que pensaron que yo estaba llenándome de su sentimiento, lastimosamente me estaba burlando (en el buen sentido de la palabra).

Ya me estaba hartando cuando el pastor llamó a todos los que quisieran "recibir al señor" adelante del altar, así que mi amiga me dice "Damián, me siento llamada" lógicamente yo le dije que fuera. Eso significo que me tuve que quedar allí sentado como idiota otra vez observando a la gente.

¿Pero que fue lo mejor? en el momento que estaba más aburrido ¡empezó a caer gente! ¡eran las típicas caídas! las cuales el pastor u otra persona pone la mano en la frente de otro y caen como moscas.

Buenísimo, esto era una experiencia que no había ¡visto en vivo! me encontraba totalmente impresionado. Los tocaban y al suelo iban a dar, así pasaron unos 45 minutos, entre desmayos, caídas, lagrimas, carcajadas (muchas de bruja), pitos, cornos, hasta el tipo de al lado cambio su corno por una armónica (la cual tocaba muy bien), eso si era de locos, en realidad estaba asustado de ver todo lo que puede hacer la gente.

Eso me hacia preguntar ¿Dios en realidad quiere esto? sigo y seguiré pensando que Dios nos prefiere ayudando afuera de una iglesia a los demás, que estar encerrados durante 4 horas haciendo el ridículo. Esto me recordaba las típicas fiesta en que todo mundo esta completamente borracho. Fatal.

Como a las 8:30 todo fue terminando y aun habían personas tiradas en el suelo y otro que iban donde el pastor para que los botara, en realidad, no se que pensar.

Creo que lo peor fue el final, cuando mi amiga llegó a mi lado con una cara un poco hinchada de las lagrimas y a la vez con una sonrisa en la cara a preguntarme: ¿que te pareció todo? lógicamente al ver mi rostro con cara de defraudado y asustado, se dio cuenta de mi respuesta porque desapareció la sonrisa de su cara y yo le dije: ¿Quiere que le diga la verdad o le mienta? y ella aceptó la verdad, así que en resumen le dije que en realidad muy bonito y entretenido, pero hay muchas cosas las cuales no comparto y creo que hay formas de ser mejor ser humano sin necesidad de hacer todas esas cosas.

Ella muy tolerante en mi afirmación (bueno, eso creo, veré si vuelve a hablar conmigo) aceptó con una sonrisa mi comentario y agregó que son formas diferentes de pensar, pero ella compartía la de la iglesia.

Nos quedamos un rato hablando de como se movía su iglesia y las experiencias que tenía dentro de ella, luego fuimos a tomar un taxi y cada uno para su casa.

Yo no creo que sea malo ir a alguna iglesia, yo desde pequeño, antes de apartarme por completo, fui católico. Participaba en la Comisión de lectura, me bauticé, hice la primera comunión, la confirma, hasta fui catequista, pero no, decidí por completo que esto no estaba bien, que hay muchas formas de ayudar a los demás y más fácil, sin necesidad de cargar una Biblia y una cruz para hablar, sino simplemente hablar y ayudar como ser humano, no como creyéndome Mesías, simplemente con el corazón y la mente, solo eso basta.

Dios nos dio todas las herramientas desde que nacimos, solo debemos aplicarlas y no escudarse en una iglesia y como textualmente dijo el pastor: "No seamos como todos los tontos que siguen a los demás como idiotas", en fin, el mismo lo dijo, no tuve que decirlo yo.

7.6.05

Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj

Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan -no lo saben, lo terrible es que no lo saben-, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca.

Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico.

Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj.

Julio Cortazar; Historias de cronopios y de famas.

1.6.05

¿desconocidos?

Bueno, creo que ya la bitácora cambia de enfoque, ahora tuve el gusto de conocer a Du y se fue esa cara con signo de pregunta...

Ayer hablamos de todo, de viajes, de hijos, de estudios, de machismos, feminismos, igualdad, etc, etc... hasta de fútbol.

Yo tomaba una tasa de café y ella tomaba una taza de chocolate con marmelos sentados en un sillón de resortes saltones que te undian dentro del mismo, en una noche fresca y con un poco de neblina.

Hablamos un poco de nuestras vidas y en ocasiones de que esperábamos de la vida misma.

La pase super bien, es una persona muy tuanis, por supuesto, no esperaba menos.